Algunas personas con triterapia desde el momento en que se sienten mejor se ven a veces confrontadas a la problemática del duelo. Esto último reaparece a menudo a través de los sueños y las pesadillas análogas a los fenómenos de "neurosis de guerra" descrito por Freud y Ferenczi.
Las personas reviven las situaciones terminales difíciles de sus compañeros, compañeras y sus amigo(a)s. Se despiertan sudando por la noche y descubren con tristeza que el ser querido está realmente muerto. El vínculo con los nuevos tratamientos se hace de la siguiente manera:
"Si mi amigo hubiera resistido 6 meses más, estaría aún cerca de mí gracias a los nuevos tratamientos".
Patrick dice así:
"Me sentía bien, creía que había hecho el duelo de mi amigo y en realidad reapareció bajo forma de rabia. Yo me digo "cuando pienso que en pocos meses podría haber tomado estos nuevos medicamentos", entonces odio a todo el mundo y me pongo iracundo y nervioso hasta el punto de no poder dormir.... entonces mis medicamentos no son nada al lado de esto... mi médico me ha dado tranquilizantes y me dijo que yo había dado demasiado de mí mismo en los últimos momentos de vida de mi amigo... es cierto, casi al final, en el hospital ya estaban temíendo por mi vida".
Podemos pensar que Patrick había organizado su vida en torno a una pérdida temporal porque podía proyectar el mismo su propia muerte, sobretodo después de una toxoplasmosis. "La vuelta a la salud" lo obliga a confrontarse a una pérdida definitiva en la medida en que él debe proyectar un futuro y una vida sin su pareja. En este sentido los medicamentos requieren un reacondicionamiento de su problemática de duelo.
Christián explica como el volver a la salud nos enfrenta a un reacondicionamiento de todos los duelos.
"Tuve la suerte de vivir un gran amor a pesar de que se haya terminado mal. Ahora, por supuesto, no es fácil renunciar a todo lo que se había construido para enfrentar al VIH. Es algo así como abandonar el comercio con la muerte. Mi vida desde la triterapia consiste en pensar en lo que nos sucedió a nivel colectivo con esta infección por VIH y en cantar para vivir el duelo de mi pareja".
Varias personas, desde el que han recuperado la salud, han sentido el deseo de pintar, escribir o cantar.
Pintar
Marie-Anne explica como este deseo ha reorganizado toda su relación con la vida.
"Empecé a pintar desde que me empecé a sentír mejor y esto me hizo avanzar en mi vida. Al principio dibujaba en pequeñas cartulinas... estaba en eso todo el día, y un día, cuando recuperé las fuerzas, empecé a pintar en papelógrafos que pegaba en la pared. Pintar sobre una superficie grande te obliga a tomar distancia y también me dí cuenta que era el retorno de la noción de perspectiva a mi vida. Todo se ha jugado en este último tiempo en mis idas y venidas, avanzando y retrocediendo para lograr una perspectiva de lo que pinto en la pared ".
Escribir
Alain que estuvo a punto de morir antes de la llegada de la triterapia comenzó a escribir su diario íntimo en cuanto empezó a sentirse mejor.
"Nunca antes había escrito, esto se me ocurrió un día en que me puse a observar por primera vez el cielo de París y ahora se ha convertido en una actividad cotidiana. No quiero mostrar lo que escribo ya que está aún demasiado reciente pero el hecho de tener esta nueva actividad me cambia todo."
Cantar
Christián explica cómo empezó a cantar.
"Hablar para mí se convirtió en una actividad ligada a cosas graves y sobretodo relacionadas con la muerte, entonces quise cantar para alivianar el peso de las palabras".
La práctica de una actividad sublimatoria se puede considerar como una etapa determinante de una reorganización psicosomática. Tiene el status de una vía de reparación y tiene como objetivo desenredar los movimientos de vida y de muerte intrincados en la sexualidad. Las personas que escogen estas actividades no solamente evocan sus múltiples duelos sino también su confrontación difícil a la sexualidad.
De esta manera Christián evoca el hecho de que pensar y cantar lo conducen tal vez a encontrar sus capacidades "de amar y de ser amado nuevamente".
Marie-Anne explica que puede ser felíz en su soledad desde que pinta esperando que otras cosas aparezcan en su vida.
Alain es amado, pero está confrontado desde hace varios meses a la dificultad de retomar una vida sexual con su pareja.
"Volver a todo lo que está ligado con el placer sexual es demasiado difícil para mí sobretodo que mi amigo está igualmente con triterapia y además cuesta integrar a la vida, la muerte, la salud a lo largo del día con nuestros medicamentos... Lo más importante para mi es festejar con proyectos el hecho de reencontrarse todas las mañanas al despertarnos. Como yo estoy menos metido en proyectos que mi amigo entonces escribo mi historia pasada en este diario".
Estas actividades sublimatorias permiten liberarse sin peligro y distanciar los movimientos desorganizadores de la enfermedad y de los duelos.
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1ère édition : Copyright 1997 by COMMENT DIRE & C. Tourette-Turgis.
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